
"Es muy difícil tener un debate serio contigo porque nunca asumes la responsabilidad", afirmó irritada Clinton. Después de los abucheos del público, Obama incluso sugirió que la senadora es capaz de cualquier cosa para ser la elegida.
La tensión fue evidente. Obama mantuvo numerosas miradas desafiantes a Clinton. La ex primera dama, por su parte, escuchaba al senador por Illinois apoyada en su atril y con una sonrisa irónica.
"A veces es difícil entender lo que dice el senador Obama, porque tan pronto como se le pregunta por ello, dice que no es lo que quería decir", acusó Clinton.
"Hay una serie de afirmaciones hechas por la senadora Clinton, así como su marido, que no se atienen a los hechos", contraatacó Obama.